domingo, 12 de abril de 2015

Síndrome del corazón roto


Le diagnosticaron Miocardiopatía de Takotsubo en el diferencial, le dijeron que venía a ser algo así como un síndrome del corazón roto. Los síntomas eran opresión del pecho, dificultad al respirar, mariposas muertas entre el ácido gástrico, vómito de cristales procedentes del corazón (hecho pedazos)... Y es que, en eso consistía su enfermedad, metafórica y literalmente tenía el corazón despedazado. Según los médicos, la causa era un aumento de adrenalina. Según él, las causas empezaron cuando la vio haciendo la maleta, cuando metió en esa maleta su olor, su risa, su ropa interior que tanto le gustaba despegar de su piel, sus historias, su mirada de después, sus besos de buenos días, sus caricias de todo va bien, su lado de la cama, su guitarra, su voz, sus dedos, su respiración  y hasta las babas de su almohada; cuando cruzó el umbral de su casa para no volver, cuando se asomó al balcón para verla marchar y ella no se giró ni una sola vez. Según los médicos, no era tan grave como parecía, su curación sólo era cuestión de tiempo, y no dejaría secuelas.

Para él, era el puto fin del mundo, su mundo.

1 comentario:

Elena A. dijo...

Dios Lau, me pones la piel de gallina con todos y cada uno. Adoro tu cabecita y me encanta que no tengas Fronemofobia.